Sabio Tarot · Historia y curiosidades
Tarot y astrología: de dónde salen algunas correspondencias

Una guía actual puede asociar una carta con un planeta, un signo o un elemento. Es fácil creer que esa tabla estaba impresa en las primeras barajas. La documentación museística cuenta otra historia: el tarot surgió como juego en la Italia renacentista y recibió lecturas ocultistas siglos después. Las correspondencias astrológicas son parte de tradiciones posteriores, con autores, obras y barajas identificables. Estudiarlas exige preguntar siempre: ¿qué sistema propone esta relación, en qué fecha y en qué objeto aparece? No hay una tabla única que pertenezca por naturaleza a todas las barajas.
La exposición de la Morgan Library & Museum separa expresamente los orígenes lúdicos del tarot en el siglo XV de su reinterpretación esotérica posterior. Su cartela sobre Antoine Court de Gébelin muestra un momento de fines del siglo XVIII en que autores empezaron a presentar las cartas como depósito de secretos antiguos. El museo no valida esas afirmaciones de origen egipcio; explica cuándo y por quién fueron formuladas. Ese método sirve para astrología: que un autor asocie una carta a un astro prueba la existencia de su propuesta, no que el pintor de una baraja anterior pensara lo mismo.
Un ejemplo material: Xul Solar
La Morgan documenta dos mazos del artista argentino Xul Solar: uno de 1918 que sigue el modelo de Marsella y otro de 1954 que combina astrología con el lenguaje Neo-Criollo que él creó. Aquí sí podemos hablar de una relación entre tarot y astrología en un objeto concreto, fechado y atribuido. El contraste entre ambos mazos del mismo artista muestra que las correspondencias y los símbolos cambian según el proyecto. No es una ley universal derivada de las setenta y ocho cartas.
El museo explica también el interés de Solar por textos y organizaciones esotéricas de su época. Algunas circunstancias de sus contactos tempranos se presentan como inciertas; hay que conservar esa cautela. Lo que vemos con mayor seguridad es su propio mazo de 1954 y la lectura curatorial de su mezcla de lenguajes. No necesitamos inventar una cadena secreta desde la Italia del siglo XV para explicar una decisión artística moderna.
Otro caso: autores de tarot esotérico
La tienda de la Morgan describe Tarot of the Magicians de Oswald Wirth, publicado originalmente en París en 1927, y señala asociaciones astrológicas dentro de su sistema. La descripción comercial es fuente de la edición que vende y orienta hacia la obra; para detallar cada correspondencia habría que leer el texto original y citar su página. La fecha basta para situar una propuesta: principios del siglo XX, no época de fabricación de las cartas Visconti-Sforza.
Las tablas pueden diferir entre autores. Algunos trabajan con signos zodiacales, otros con planetas o cuerpos celestes, y no todos reparten las cartas del mismo modo. Si encuentras dos correspondencias incompatibles, no hace falta llamar falsa a una por no coincidir con tu guía. Identifica la escuela y su texto. Una lectura personal puede elegir un sistema de forma explícita; un artículo histórico debe decir quién lo propuso y cuándo.
Astrología no es astronomía ni prueba de predicción
Los cuerpos celestes existen y se pueden observar; las correspondencias entre cartas y signos son asignaciones culturales dentro de sistemas interpretativos. Este artículo estudia esas asignaciones como historia de ideas y de imágenes. No presenta evidencia de que una carta permita predecir acontecimientos por su planeta asociado. Si alguien utiliza la asociación como disparador de reflexión, puede decir «en este método, relaciono esta carta con…». Esa frase es más precisa que «la carta es objetivamente este planeta».
Tampoco todo motivo celeste antiguo prueba una correspondencia astrológica. Sol, Luna y estrellas son imágenes frecuentes en arte y religión. La Morgan explica que los triunfos renacentistas tomaron figuras del lenguaje visual de su época. Para afirmar que una carta concreta fue diseñada según una tabla astrológica específica, se necesita documento de taller o comparación argumentada, no solo reconocer un sol dibujado.
Cómo comprobar una tabla encontrada en internet
Anota el nombre del autor o escuela, título y fecha de la fuente. Verifica si la tabla está en el libro original o en un resumen posterior. Comprueba la edición de baraja a la que se aplica. Mira si diferencia arcanos mayores, menores y cartas de corte. Si una web dice «correspondencia tradicional» sin fuente, trátala como propuesta no fechada. No la repitas como origen histórico. Las cartas de triunfo antes de llamarse arcanos explica por qué incluso el vocabulario ha cambiado.
El ejercicio se puede hacer con una carta: busca dos autores fechados que la relacionen con un signo o planeta y compara sus razones. Si discrepan, describe la discrepancia. Si coinciden, no concluyas que existe una verdad antigua universal; podría haber influencia entre autores. Para demostrar transmisión concreta necesitarías referencias textuales, edición y contexto. La historia de ideas funciona con citas, no con similitudes aisladas.
Usar una correspondencia en una tirada actual
Si tu práctica incluye astrología, decide qué sistema usarás antes de interpretar. Explica a la persona consultante que es una capa opcional y pregunta si le resulta útil. Una carta puede leerse también por su imagen, posición y pregunta sin añadir zodiaco. No conviertas el signo natal de alguien en dato íntimo necesario para cualquier lectura. Si no sabes su fecha o no desea compartirla, la lectura puede continuar sin esa capa.
En un caso ficticio, una persona pregunta por cómo organizar un proyecto. Tú puedes usar una asociación astrológica para recordar un tema de ritmo o iniciativa, pero el plan final necesita calendario, recursos y compromisos reales. La tabla no aporta datos sobre el mercado, la salud o la voluntad de otra persona. El valor de la correspondencia, si lo tiene para ese lector, es simbólico y declarado.
Una cronología sin origen inventado
Podemos señalar el juego italiano temprano, la reinterpretación ocultista documentada a fines del XVIII y obras o barajas posteriores que incorporan correspondencias astrales. No hay que unir cada etapa con una flecha de transmisión demostrada si faltan documentos. El caso de Xul Solar tiene fecha y objeto; el de Wirth tiene obra identificable. Eso basta para explicar que las asociaciones existen y son históricas sin decir que fueron la finalidad original de los primeros fabricantes.
La pregunta que mejora cualquier lectura y cualquier artículo es «¿según quién?». Un planeta junto a una carta no es una propiedad del cartón: es una relación propuesta en una tradición. Nombrar esa tradición permite estudiarla, usarla o prescindir de ella con conocimiento.
Fuentes consultadas
- The Morgan Library & Museum, exposición Tarot! Renaissance Symbols, Modern Visions. Distinción entre origen lúdico y apropiaciones posteriores.
- The Morgan Library & Museum, «Occult Tarot». Relectura ocultista del siglo XVIII contextualizada por el museo.
- The Morgan Library & Museum, «Xul Solar and the Tarot». Mazos de 1918 y 1954; astrología en la obra posterior.
- Morgan Shop, edición de Tarot of the Magicians. Descripción editorial de una obra originalmente publicada en 1927; no reemplaza leer el original para una tabla carta por carta.