Sabio Tarot · Historia y curiosidades
Cuándo una baraja se convierte en «Tarot de Marsella»

Si lees «Tarot de Marsella» en una caja actual, quizá imagines una baraja nacida en Marsella y transmitida sin cambios desde el principio. La etiqueta es más complicada. Puede nombrar un tipo gráfico, una tradición editorial, un objeto producido en la ciudad o un mazo contemporáneo inspirado en modelos antiguos. Para entenderla hay que preguntar cuándo se fabricó el ejemplar, dónde, quién lo atribuye a ese tipo y desde cuándo circula el nombre. La Bibliothèque nationale de France ha aportado recientemente un objeto que vuelve especialmente interesante esa pregunta: un juego completo de Philippe Vachier de 1639, fabricado en Marsella.
La BnF explica que la expresión «tarot de Marseille» se usa desde la década de 1830 para un tarot de enseñas latinas —bastos, copas, monedas y espadas— producido en la ciudad y en otras zonas del sureste francés. Indica también que Lyon pudo ser una cuna del modelo. Son afirmaciones sobre una denominación y una familia gráfica, no un acta de nacimiento de cada imagen. Un tarot producido antes de 1830 puede clasificarse hoy bajo ese nombre por sus rasgos; eso no significa que su fabricante imprimiera esas palabras en la caja.
El ejemplo parisino de Jean Noblet
La BnF conserva un juego de Jean Noblet, cartier parisino del siglo XVII. La institución lo describe como uno de los ejemplares conocidos más antiguos que encajan en el tipo gráfico llamado por convención «tarot de Marseille». El dato rompe la equivalencia simple entre estilo y ciudad. Este objeto se asocia a París; su clasificación posterior se refiere a una familia visual. Si escribimos «Noblet, Tarot de Marsella», debemos añadir que hablamos de un tipo gráfico, no de una fabricación en Marsella.
La ficha de la BnF registra setenta y tres cartas supervivientes de setenta y ocho, grabadas en madera y coloreadas mediante plantilla, con dimensiones y reverso descritos. Esa información identifica un ejemplar, no una baraja ideal que haya existido igual en todas partes. La diferencia con un mazo moderno completo también importa: si compras una reconstrucción de Noblet de setenta y ocho cartas, cinco imágenes pueden depender de decisiones editoriales. Por qué sobreviven barajas incompletas ayuda a leer esa clase de edición.
El juego Vachier de 1639 y lo que cambia
La BnF anunció la incorporación de un juego completo de setenta y ocho cartas atribuido a Philippe Vachier, fabricado en Marsella y fechado 1639 en el Dos de Oros (Dos de Deniers). Su marca de taller aparece en el Dos de Copas (Dos de Coupes). La BnF lo presenta como el ejemplar más antiguo conocido del tipo «de Marsella» producido en esa ciudad. La noticia cambia la base documental: antes se conocía un ejemplo parisino temprano como el de Noblet y la mayor parte de los juegos identificados pertenecían al siglo XVIII. Ahora hay una pieza marsellesa más antigua y completa que obliga a revisar algunos relatos cronológicos.
La fórmula «más antiguo conocido» debe conservarse. No prueba que Vachier inventara el modelo ni que antes de 1639 no existiera otro juego hoy perdido. Tampoco demuestra que todos los rasgos de las ediciones posteriores estuvieran fijados exactamente en su baraja. La BnF distingue el tipo gráfico del ejemplar y la posibilidad de una historia previa en otros centros. Un hallazgo amplía la evidencia, no convierte por arte de magia todas las hipótesis en certezas.
El problema de Conver y las fechas impresas
Los mazos asociados a Conver son otra pieza importante de la tradición visual, pero sus fechas exigen cuidado. Una ficha de la BnF describe un juego que lleva la mención «N.as Conver 1760». La ficha de autoridad del fabricante identifica a Nicolas Conver como activo entre 1809 y 1833, de modo que la inscripción no puede tratarse automáticamente como fecha de fabricación del ejemplar por ese hombre en 1760. La BnF conserva además reediciones de fines del siglo XIX que continúan utilizando el modelo y la mención antigua. El artículo cómo identificar la fecha de una baraja histórica detalla el caso.
No hace falta resolver toda la historia de cada matriz para enseñar al lector el principio: una fecha impresa, una fecha de modelo y una fecha de ejemplar pueden ser distintas. Si alguien anuncia «un Tarot de Marsella original de 1760» basándose solo en la carta reproducida de una baraja nueva, faltan pruebas. Hay que identificar el objeto que se vende o se cita, su técnica, procedencia y ficha bibliográfica.
«Marsella» como lugar, tipo y marca cultural
Usar una misma palabra para tres cosas favorece malentendidos. Como lugar, Marsella se refiere a producción documentada allí, como el juego Vachier. Como tipo, designa una familia gráfica que puede incluir objetos hechos en otras ciudades, como Noblet en París. Como etiqueta cultural actual, «Tarot de Marsella» aparece en reediciones, manuales y barajas modernas que reinterpretan el modelo. Ninguno de los usos es ilegítimo por sí solo; el problema surge cuando se pasa de uno a otro sin aviso.
Una forma útil de escribir un pie de foto sería: «Carta de una edición contemporánea inspirada en el tipo gráfico de Marsella». Otra, para un objeto identificado, sería: «Juego de Philippe Vachier, Marsella, 1639, según la BnF». Una tercera: «Tarot de Jean Noblet, París, segunda mitad del siglo XVII, clasificado hoy dentro del tipo de Marsella». Estas frases dicen al lector qué relación concreta tiene la baraja con el nombre.
Cómo comparar dos ediciones sin buscar el «único original»
Elige primero objetos catalogados, no fotografías sueltas. Anota fabricante, fecha propuesta, ciudad, número de cartas conservadas, técnica y reverso. Después compara tres cartas cuya identidad sea segura. Busca semejanzas de composición y diferencias de trazo, color o rótulo. Si una edición moderna restaura una carta dañada, marca ese añadido. El objetivo no es elegir una baraja como «la verdadera» y descartar las demás; es entender una tradición que se construyó mediante talleres y reediciones.
La denominación posterior puede ser útil para navegar un catálogo y encontrar libros de aprendizaje. En Sabio Tarot recomendamos aprender con la edición que tienes realmente entre manos y nombrarla. Si tu mazo pertenece al tipo de Marsella, sus cartas pueden diferir de las de Vachier o Noblet. Para una lectura personal, trabaja con sus imágenes visibles. Para una afirmación histórica, vuelve al ejemplar documentado y a la fuente institucional.
Una historia abierta
El hallazgo Vachier de la BnF muestra por qué conviene escribir la historia del tarot como conocimiento revisable. Un mazo reaparece, un catálogo se actualiza y cambia la fecha del «más antiguo conocido». Lo que permanece es el método: distinguir nombre posterior, ciudad de fabricación y objeto conservado. Así podemos disfrutar de la riqueza del Tarot de Marsella sin convertir una etiqueta útil en una leyenda que simplifica dos siglos de producción.
Fuentes consultadas
- BnF, «Un tarot qui rebat les cartes». Nombre desde la década de 1830, contexto gráfico y juego Vachier de 1639.
- BnF, «Tarot de Jean Noblet». Ejemplar parisino y clasificación por tipo.
- BnF, juego asociado a Conver y reedición Camoin. Ejemplos de modelo y edición posterior.