Sabio Tarot · Historia y curiosidades
¿El tarot procede de Egipto? Historia de una idea
Si una baraja actual muestra pirámides o jeroglíficos, su inspiración egipcia puede ser visible. Eso no prueba que las primeras cartas de tarot se fabricaran en el antiguo Egipto. La diferencia entre inspiración de una edición y origen histórico del juego permite disfrutar de una tradición simbólica sin convertirla en un hecho que los objetos conservados no sostienen.
Las primeras referencias conocidas al tarot se sitúan en el norte de Italia durante las décadas de 1440 y 1450, según el Metropolitan Museum of Art. El Victoria and Albert Museum explica que autores esotéricos de la década de 1780 atribuyeron a las cartas una procedencia egipcia que sigue sin probarse. Entre los dos momentos median más de tres siglos.
De dónde sale la asociación
La historia del tarot no se detuvo en su uso como juego. A finales del siglo XVIII, la cartomancia y las interpretaciones ocultistas ofrecieron nuevos marcos para leer las cartas. En ese ambiente, presentar el tarot como depósito de una sabiduría muy antigua daba autoridad a una práctica contemporánea. El V&A sitúa en los años 1780 la publicación de afirmaciones sobre orígenes egipcios y describe cómo Etteilla incorporó ese interés a su trabajo cartomántico.
Aquí conviene separar tres proposiciones. «Un autor de finales del XVIII creyó o afirmó un origen egipcio» es un dato sobre la historia de las ideas. «Una baraja moderna emplea motivos egipcios» es un dato visual sobre esa baraja. «Las primeras cartas de tarot vienen de Egipto» es una afirmación sobre procedencia material que requiere documentos u objetos de transmisión. Las dos primeras no demuestran la tercera.
Tampoco ayuda una negación demasiado amplia. Las cartas de juego tienen una historia intercultural larga y compleja. Que el tarot se documente en Italia no equivale a decir que todos sus componentes visuales, los naipes en general o las prácticas de adivinación surgieran allí de la nada. La pregunta concreta es cuándo aparece la estructura que llamamos tarot y qué pruebas existen de una genealogía egipcia de esa estructura.
Qué nos dicen las cartas conservadas
El Met describe palos italianos —copas, espadas, bastos y oros— y triunfos figurativos en los testimonios tempranos. Entre los objetos milaneses vinculados a Visconti y Sforza hay pinturas sobre cartón con fondos dorados. El V&A conserva cartas italianas pintadas y doradas de alrededor de 1490. Estos datos hablan de lugares, materiales e imágenes rastreables.
La presencia de figuras como emperadores, papas, virtudes o la Muerte pertenece al repertorio visual europeo que el público de aquellos juegos podía reconocer. Afirmar que una figura es en realidad la traducción cifrada de un jeroglífico exige demostrar la relación, no solo observar una semejanza sugerente. Las analogías visuales pueden inspirar lecturas; por sí solas no establecen filiación histórica.
Una pregunta útil al ver una afirmación de origen es: «¿Qué objeto o documento fechado conecta una etapa con la siguiente?». Si el relato salta del Egipto antiguo a Milán del XV y solo ofrece interpretaciones realizadas en París en el XVIII, falta precisamente el puente que tendría que probar.
Cómo leer un tarot de inspiración egipcia
Una baraja que se declara egipcia puede tener un sistema coherente propio. Su creador puede haber seleccionado nombres, escenas y asociaciones que hacen interesante estudiarla. Lee su fecha de edición y su manual como parte de una tradición editorial específica. Si deseas trabajar con ella, describe sus imágenes y comprueba cómo sus cartas se corresponden —o no— con los palos y triunfos de otra baraja.
No es necesario resolver una disputa histórica antes de utilizar símbolos para reflexionar. Sí conviene presentar el origen de esos símbolos con precisión. «Esta edición interpreta el tarot mediante imágenes egipcias» permite al lector saber qué está comprando. «Así era el tarot original» promete algo que las fuentes citadas no acreditan.
Para situar la cronología, lee dónde aparecen las primeras barajas y cuándo comenzó la cartomancia con tarot. La guía de historia del tarot reúne las etapas principales.
Tres maneras en que una asociación se vuelve «origen»
Una primera vía es la semejanza: alguien ve un símbolo en dos tradiciones y concluye que una desciende de la otra. La semejanza puede justificar una pregunta de investigación, pero necesita fechas, vías de transmisión y contextos de uso para convertirse en genealogía. Figuras humanas, astros o animales se repiten en muchas culturas; el parecido aislado no permite decidir quién tomó qué de quién.
La segunda vía es la autoridad del relato. Un autor influyente puede escribir que una baraja conserva secretos de una civilización antigua. Los lectores posteriores repiten la afirmación, y la repetición crea la impresión de muchas pruebas independientes cuando en realidad todas dependen del mismo texto. Para comprobarlo, sigue las citas hacia atrás: ¿aparecen nuevos objetos o solo nuevas paráfrasis? El V&A permite ubicar la idea egipcia en la historia de la interpretación del XVIII; ese dato documenta la afirmación de aquellos autores, no el origen que proponían.
La tercera vía es el diseño retrospectivo. Un editor produce una baraja con arquitectura o motivos egipcios y la presenta como «tarot egipcio». Esa denominación puede describir honestamente su estética o método. El problema surge cuando una edición reciente se usa como prueba de que los naipes italianos tempranos tenían la misma apariencia. Debemos mirar la fecha de impresión de la baraja, no solo el pasado al que alude.
Un pequeño protocolo para comprobar una genealogía
Escribe cuatro preguntas en este orden: ¿cuál es la pieza de tarot más antigua que sostiene el argumento?, ¿qué rasgo concreto comparte con una fuente egipcia identificada?, ¿hay un documento que conecte históricamente ambas piezas?, ¿existen explicaciones alternativas para el parecido? Si no se responde la tercera, la hipótesis puede ser sugerente, pero no está demostrada. Si se responde con un texto esotérico del XVIII, solo hemos probado cuándo alguien formuló la conexión.
Esto también sirve para leer con respeto una tradición simbólica. Puedes decir «en este sistema, la carta se interpreta mediante un mito egipcio» y estudiar qué aporta esa asociación a una pregunta. La formulación sitúa la práctica en su edición y en sus autores. No exige que el lector confunda interpretación con arqueología.
Fuentes consultadas
- «A history of tarot cards», Victoria and Albert Museum. Consultado el 26-09-2026.
- Tim Husband, «Before Fortune-Telling: The History and Structure of Tarot Cards», Metropolitan Museum of Art, 2016. Consultado el 26-09-2026.